Álvarez Castellano le responde al STIA: “Acá no hay conflicto laboral, hay causas penales”
El presidente de CONARPESA acusó a la cúpula sindical de querer esconder sus problemas judiciales detrás del Gobernador y de usar a otros gremios como escudo.
El presidente de CONARPESA, Fernando Álvarez Castellano, desmintió que haya algún reclamo gremial de fondo y acusó al sindicato de montar un relato para victimizarse tras el pedido de audiencia que realizó el STIA al gobernador, Ignacio «Nacho» Torres.
Según explicó, la firma no adeuda nada a sus trabajadores, que cobran en tiempo y forma, y lo que se presenta como un conflicto es un asunto interno. Cuestionó que se involucre al Gobernador y recordó que tiene responsabilidades más importantes que prestarse a lo que calificó de “puteríos mediáticos”.
“Se les viene la noche”
Para el empresario, el verdadero motivo de la nota es otro: la presión que sienten los dirigentes por las causas penales que avanzan en el Juzgado de Puerto Madryn. Apuntó contra Luis Núñez, José «Pepe» Díaz y Oscar Hughes, y sostuvo que intentan mezclar sus problemas con la Justicia con los reclamos de los trabajadores para confundir a la opinión pública.
“Se les viene la noche en el plano judicial”, lanzó Álvarez Castellano, quien aseguró que el pedido de audiencia nace del “pánico” a esos expedientes.
Los otros gremios, fuera de la discusión
El titular de CONARPESA también denunció que la conducción del STIA busca el respaldo de SUPA, SICONARA y SOMU, y afirmó que lo hace engañando a sus referentes y a sus afiliados.
Fue categórico: “los dirigentes investigados deben responder por sus actos de manera personal y no pueden usar al resto de las organizaciones marítimas ni a los trabajadores para protegerse”. Remarcó que se trata de delitos contra la empresa, sin relación alguna con la representación sindical.
El empresario también se refirió a una foto que circuló días atrás en las redes de los gremios, en la que se ve a representantes del STIA y de SICONARA compartiendo mate y facturas, en lo que el sindicato presentó como una demostración de poder. Álvarez Castellano la despachó con una sola pregunta: “¿Poder de qué?”.
Y fue más allá, con ironía: si lo que buscan es frenar la actividad, dijo, la empresa no tiene inconvenientes. “Si no quieren que salgan los barcos, no hay problemas. Si no quieren que abramos las puertas, menos problema todavía. No se mueve nada y así no hay conflictos”.
El titular de CONARPESA puso el foco en el costo de una eventual paralización y desafió a los dirigentes a hacerse cargo: “Que le expliquen a la gente que se queda sin trabajo, a los marineros y capitanes que no pueden navegar, a las arcas provinciales que también sufren cuando la pesca no genera divisas, y a la comunidad en su conjunto que siente el impacto de la actividad pesquera parada”.
Para el empresario, la postura sindical es un poder de destrucción que no beneficia a nadie. “¿A quién le sirve que no salgan los barcos, que las plantas estén cerradas y que no haya actividad?”, concluyó sobre ese punto.
“Doy la cara por todos”
Álvarez Castellano aseguró que su postura expresa el hartazgo de las plantas procesadoras de la provincia, cansadas de que se invoquen conflictos laborales cada vez que hay que dar explicaciones ante un juez. Y desafió: si no fuera así, preguntó, por qué ninguna cámara ni empresa salió a contradecirlo. “Están todos de acuerdo, solo que yo asumo el rol de decirlo públicamente de frente”, afirmó.
Para cerrar, fue directo con la dirigencia sindical: “Esta dirigencia tiene que empezar a respetar las instituciones, presentarse en la Justicia y entender que la impunidad se terminó en Chubut”.